ASOCIACIÓN CULTURAL "ESTUDIO Y DIVULGACIÓN DEL PATRIMONIO LINGÜÍSTICO EXTREMEÑO" (APLEx)

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AGENDA DE APLEX

 

Recuerdos de Alonso Zamora Vicente por ... en la Web de APLEX

 

 

HOMENAJE A ALONSO ZAMORA VICENTE: IN MEMORIAM

 

Socio de honor de APLEX

 

Juan Manuel González Martel: «Un año después, en memoria de Alonso Zamora Vicente»

 

[Acta literaria del acto]

 

Antonio Viudas Camarasa: A manera de epílogo

 

14 MARZO 2007 20 horas

Casa de Galicia en Madrid C/ Casado del Alisal , 8

 

APLEX SE ADHIERE AL

 

HOMENAJE A ALONSO ZAMORA VICENTE: IN MEMORIAM

 

Socio de honor de APLEX

 

Organizado por la CASA DE GALICIA EN MADRID en colaboración con la Cátedra de Filología Románica de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid en la Sede de la Casa de Galicia en Madrid

 

INTERVIENEN

 

Invitación recibida de El Presidente de la Xunta de Galicia

y en su nombre el Director de la Casa de Galicia en Madrid

Alonso Zamora Vicente con Esteve, Fajardo, Merche, Viudas y Rovira.

Alicante, 13 de marzo de 2002.

Colaboración para la Web de APLEX

de

Foto ©jet, 15 de marzo de 2006

JUAN MANUEL GONZÁLEZ MARTEL*

[Si desea escuchar un fragmento del texto en voz de máquina, rememorando el quimógrafo, fabricado caseramente por Alonso Zamora Vicente,para grabar muestras del habla de Mérida pinche en este altavoz .

Primera experimentación de AVC en pruebas. La voz-máquina lee el texto con leves imperfecciones, con timbre y entonación que se irá mejorando según avance la investigación y la experimentación. La ciencia de la voz ha progresado desde los inicios de Tomás Navarro Tomás en el "Archivo de la palabra", pasando de los oscilogramas de Zamora-Canellada al nuevo mundo de la tecnología que hoy conocemos. Las leyes fonéticas se convierten en arqueología dialectal y la transcripción fonética se transforma en reproducción acústica y visual de la pronunciación del informante. APLEX está embarcada en la realización del proyecto ARCHIVO SONORO DE LAS HABLAS EXTREMEÑAS. Nota de AVC.]

 

  

Un año después, en memoria de Alonso Zamora Vicente

 

El pasado miércoles 14 de marzo se cumplió un año de la muerte del escritor Excmo. Sr. D. Alonso Zamora Vicente, que fue Académico de número de la Real Academia Española y Socio de honor de la Asociación Cultural «Estudio y Divulgación del Patrimonio Lingüístico Extremeño».

 

El Presidente de la Xunta de Galicia, y en su nombre el Director de la Casa de Galicia en Madrid, se complació en invitar al Acto Homenaje Alonso Zamora Vicente: In memoriam,  organizado en colaboración con la Cátedra de Filología Románica de la Universidad Complutense de Madrid, a cuantos fueron amigos, discípulos o lectores de la obra literaria e investigadora de este prestigioso filólogo y escritor.

 

Fue presentado el homenaje por el Director de la Casa de Galicia en Madrid, D. Alfonso S. Palomares, quien manifestó, con breves palabras, el honor de colaborar en un acto en recuerdo del académico Alonso Zamora Vicente, doctor honoris causa por la Universidad de Santiago de Compostela y filólogo entre los pioneros de los estudios dialectales de la lengua gallega.

 

Moderados con eficaz sencillez por la promotora del acto, la Dra. Mejía Ruiz, profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid, intervinieron D. Jesús Sánchez Lobato, catedrático de la Complutense; D. Ian Michael, catedrático emérito Rey Alfonso XIII de los Estudios Hispánicos de la Universidad de Oxford; D. Pablo Jauralde, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid; D.ª Eugenia Popeanga, catedrática de la Complutense, y D. Juan Ribera Llopis, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid.

 

               El homenaje se centró, tal como había sido solicitado a los invitados, en la evocación de la personalidad intelectual del profesor Alonso Zamora Vicente, primando, por tanto, la semblanza de lo primordial del Maestro. Y si bien esas principales noticias eran conocidas, del conjunto de lo recordado surgió el novedoso dato biográfico –particularmente, algunos sugestivos párrafos de la correspondencia aún inédita de Zamora Vicente, sobre la que actualmente se trabaja– y ricas puntualizaciones acerca de su actividad universitaria y de su eficazmente discreta labor cultural. Noticias todas de participantes que, independientemente de sus respectivas edades, se remitían a una amistad surgida desde curso académico 1969-1970 en adelante, en la década de 1970 y primer lustro de la de 1980, es decir, en esa última etapa universitaria de Zamora Vicente que transcurrió en la Universidad Complutense –lejanos aquellos tiempos de sustitución en 1943 como profesor de Dialectología española–, y además cuando ya era Académico de La Española (electo, 1966, y de número  en 1967). Novedosos o sabidos, los detalles y matices citados o aludidos venían a completar y a perfilar el contenido de la anécdota o del suceso del carácter biográfico o a ensanchar valoraciones sobre la personalidad y obra de Alonso Zamora Vicente. Datos y apreciaciones distintas que cobraban nueva entidad de cara a una futura y equilibrada biografía. En fin, la suma de las palabras de los seis ponentes fue un sugestivo recorrido sentimental, al hilo de las vivencias de sus respectivos tratos con el amigo, el colaborador,  el profesor y el maestro.

 ***

 La profesora Mejía, tras agradecer las diferentes colaboraciones, principalmente a la Xunta de Galicia y a la Complutense, y de leer las adhesiones recibidas de universidades e instituciones, y, en especial, de muchos discípulos del recordado profesor,  pasó a dar la palabra a los invitados.

En primer lugar, la intervención del Dr. Jesús Sánchez Lobato, una ajustada evocación del maestro y amigo, que consiguió revivir, siempre al hilo de un sintético repaso de la vida de Zamora Vicente, la emoción del inolvidable maestro. Renovadas informaciones, esgrimidas con agilidad, acreditaron al estudioso que con más dedicación se ha ocupado de la obra de investigación y de creación de Zamora Vicente y de su seguimiento biográfico.

 

Seguidamente intervino el Dr. Ian Michael, filólogo y escritor, tan conocido por sus magníficas ediciones del Poema de Mio Cid y de Berceo y por el inteligente divertimento de su comprometida novela negra en ambientes españoles,  hizo un repaso de las fechas –lecciones, conferencias, curiosidades museísticas y paseos–, de don Alonso en el Reino Unido. En sus manos el tomito del homenaje a Zamora Vicente de la revista Papeles de Son Armadans, en el que colaboró con «Jornada inglesa de A.Z.V.». Ampliaba, con español de castiza dicción y amable eco anglosajón –él diría «con voluntaria sonoridad galesa, en honor de Zamora Vicente»–, aquello escrito en 1973, con más impresiones de su trato, tanto madrileño como en Inglaterra, con el matrimonio Zamora-Canellada, en años en que el Dr. Michael fue profesor, primero, de la Universidad de Southampton y, luego, en Oxford. Con el seguimiento de las responsabilidades universitarias que esas estancias de Zamora Vicente comportaron, su recuerdo nos llegó unido a simpáticas anécdotas que provocaron la sonrisa de los asistentes, que, indudablemente, puso tales historias en cómplice relación con otras parecidas vividas por ellos mismos en la cercanía de don Alonso. Muchas más cosas, con seguridad, nos tendrá que contar aún este apreciado amigo inglés de Zamora en su tiempo de Oxford, de su relación con algunos profesores oxonienses, y, en Madrid, de su entendimiento con don Alonso en visitas a la Academia y en el fecundo trato que la editorial Castalia les posibilitó. Como final, el Dr. Michael subrayó especialmente la magia de la voz de su magisterio y el fino oído de fonetista experimentado, su capacidad para revivir los contextos de los autores y obras que analizaba, el dominio docente de sus orientadoras clases individualizadas o con grupos reducidos de estudiantes y, sobre todo, de su hidalga cordialidad.

 

De la intervención de Dr. Pablo Jauralde, del testimonio principal de su fraternal y dilatada amistad con Zamora Vicente, me atrajo sobremanera su emocionante mención al entendimiento –veinticinco años dirigiendo la prestigiosa colección de Clásicos Castalia– de doña Amparo Soler, la que fue inteligente alma de la Editorial Castalia, con Zamora Vicente, un perfecto y exquisito trato del cual, durante unos años, incluso yo fui indirecto testigo, cuando esta editorial se hizo cargo de ediciones facsimilares cervantinas para la Real Academia Española; y, por añadidura, la necesaria referencia a Antonio Rodríguez-Moñino, a cuya tertulia del café Lyon en la calle de Alcalá asistió Zamora Vicente y que está en la génesis de la publicación de los relatos de Smith y Ramírez (1957) en la colección «Prosistas contemporáneos» de Castalia. Y, personalísima, esa impresión del Dr. Jauralde que retrata, como otra de sus modulaciones de carácter y de experiencia, a un Zamora Vicente humanista en años de desconfianzas y escepticismos acumulados, contrapartida de otras caras alegres de cortés y confiado entusiasmo.

 

A continuación fue la Dra. Eugenia Popeanga, sucesora en la dirección tanto del que fue Departamento de Filología Románica y como de su revista,  quien opinó sobre el maestro. Lo considera uno de los humanistas «referentes» en el quehacer intelectual de España, de los que conformaron «la gloriosa pléyade que hizo brillar la vida cultural de nuestro país durante el primer tercio del pasado siglo». Respaldada por la excelente semblanza de Zamora Vicente que, como necrológica, presentó recientemente en el último cuaderno de la Revista de Filología Románica (2006), centró su elogio, después de referir numerosos detalles de su amistad, en dos consideraciones principales. Por una parte, precisó, frente a la atención que siempre dio a lo regional, a lo rural español que siempre, como dialectólogo e impenitente viajero hispánico, la importancia que la ciudad, el espacio urbano, tiene en la obra de Zamora Vicente como creador de ficción y articulista. Y por otra, en orden distinto de apreciaciones, destacó la importancia de don Alonso, como responsable de Filología Románica en la Complutense, en la acogida y defensa de otras culturas minoritarias europeas: en el apoyo a la enseñanza de la lengua vasca en etapas universitarias en que se mostraban reticencias por doquier; y, asimismo, en la respetuosa recepción de la variedad cultural de la Romania oriental, su cariño por el idioma rumano y su literatura, manifestado con el apoyo a su enseñanza y divulgación dentro de la especialidad de Románicas y con los múltiples contactos afianzados con filólogos, escritores e intelectuales rumanos durante su etapa universitaria. Para la Dra. Popeanga esa abierta y adelantada actitud cultural de Zamora Vicente frente a dos lenguas tan distintas y, a la vez, de tanta particularidad y significación en el marco europeo, revelan la solidaridad cultural que la firme formación humanística comportaba, aquella fraguada en la madrileña Facultad de Filosofía y Letras de los años de 1930 y en el Centro de Estudios Históricos. 

  

             La intervención del Dr. Juan Ribera fue una cariñosa y escueta evocación del trato con el profesor Zamora Vicente, expresada con frases de poética precisión, que quedó reforzada con los precisos datos recordatorios de la historia de los estudios del catalán en el seno del Departamento de Filología Románica. Testimonió la vinculación de Zamora Vicente con el ámbito cultural catalán, citando aquellos filólogos que le fueron más afines, y sus esfuerzos por conseguir que la enseñanza de la lengua y la literatura catalanas, desde la Universidad Complutense, tuviesen puesto acorde con la calidad de la cultura y del idioma del área románica catalana.  

 

             Cerró el acto la Dra. Mejía, quien, con contenida emoción, sintetizó con claridad los lazos de Zamora Vicente con la cultura gallega. Quedaron evidenciados los rasgos fundamentales y las circunstancias del amor del Maestro por Galicia y su idioma, hasta el último momento, en conversaciones sobre el país gallego y su gente mantenidas casi hasta las vísperas de su muerte. Su ordenado repaso quedó sobremanera enriquecido con la novedad de la lectura de unos escritos inéditos, párrafos entresacados de epístolas de Zamora Vicente a amigos gallegos, que revelaban nítidamente el desasosiego de unos duros años de posguerra y, al tiempo, la inquebrantable y esperanzadora visión de una óptima Galicia futura.

 

***

 

Terminado el acto, fue grato el ambiente de encuentro entre amigos, más o menos encanecidos ya..., de esa Universidad de la década de 1970, que por aquel entonces eran estudiantes de últimos años de carrera, doctorandos en impaciente espera o jóvenes profesores, ésos de adelantado «mérito» filológico o literario; todos en animada charla con nuevos estudiantes de filología románica e hispánicas, y con personalidades vinculadas a otras instituciones y universidades, las de Extremadura, Complutense y Nebrija de Madrid, principalmente.

 

Saludamos a algunos miembros de APLEX, y con mayor agrado al profesor Dr. Antonio Viudas Camarasa, autor de uno de los estudios de más adelantada y certera valoración crítica, con la selección de textos y documentación cuidadísima, entre los realizados a la obra de Zamora Vicente. Y gracias a los amigos de APLEX se dispone de una completa documentación fotográfica del acto.

 

Asimismo dos académicos de La Española se interesaron por el homenaje, los actuales vicedirector, D. Gregorio Salvador Caja, y secretario, José Manuel Blecua, que escucharon esa retahíla de recuerdos y valoraciones sobre quien fue compañero en la Real Academia Española.

 

Finalmente, pudimos saludar, tras el año transcurrido, a algunos miembros de la familia de Alonso Zamora Vicente, serenamente conmovidos por ese desgranar de recuerdos en esta nueva evocación del Maestro añorado. 

La entidad de este bien organizado homenaje a Alonso Zamora Vicente es igualmente constatación de cómo la biografía del escritor se enriquece, y este reencuentro de muchos de los amigos y estudiosos nos anima a sugerir nuevamente a qué papeles o fotografías relacionadas con don Alonso que tantos tenemos terminen a buen recaudo en el Archivo de esa Biblioteca Fundación, que con seguridad servirán para abordar una biografía completa y para comprender mejor la obra literaria de Alonso Zamora Vicente, cuya memoria nos fortalece.

  23 de marzo de 2007.

                                                          

 *Juan Manuel González Martel es conservador de la Casa Museo Lope de Vega en Madrid, propiedad de la Real Academia de la Lengua Española, y profesor (1972-2000) del Departamento de Filología Románica de la Univesidad Complutense.

 

Foto ©jet, 14 de marzo de 2007

Casa Museo Lope de Vega (Madrid)

 

 

Foto ©jet, 14 de marzo de 2007

Casa Museo Lope de Vega (Madrid)

Foto ©jet, 14 de marzo de 2007

Casa Museo Lope de Vega (Madrid)

Intervienen

Última actualización: 24/03/2007

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